Aurora de Penàguila

diumenge, de gener 09, 2011

Suscinta Memoria de las Fiestas en el Segundo Centario de la Virgen del Patrocinio 1893 V (colabora Joan Micó)

Descripción de los Festejos
Día 20 de Septiembre de 1893
La diana por la música y el vuelo de campanas al crepúsculo de la mañana, hiciéronnos recoradar la continuación de lso festejos en este día.
No hubo limosna en público, pero dados los sentimientos caritativos de la señora que sufraga las fiestas, bien podemos asegurar que no dejó de rendir tributo a la bella y noble virtud "La Caridad". Se cantó en la función religiosa la misa del maestro Aycart, pronunció la oración sagrada D. José JOrdà, vicario de San Mauro de Alcoy y con las vísperas de la tarde, salve, gozos y varios pasacalles durante el día por la música, terminó la fiesta D.ª Joaquina Agulló, para que a la vez otra familia tenga la honra de obsequiar al Iris de nuestra esperanza.
Ya tenemos como quien dice a D. Ginés Picó en funciones. A él le corresponde disponer los festejos desde el momento en que la plateada luna brille en el espacio, y tenemos prueba palmaria de que este señor no ha olvidado a su Virgen querida, en que a pesar de residir bastantes años en Alicante, hase restituido a esta villa con toda su familia para poder festejar personalmente a nuestra madre amantísima.
Al igual que en la noche anterior, la música recorrió las calles de la población al oque de las primeras oraciones; enciendióse a la hora de costumbre el "foc" y la música hizo las delicias del público hasta las diez, en que dejando de oir sus acordes, entró en tanda, pudiéramos decir, la función de la pólvora. No fué poca la que esta noche se quemó. Muchos fueron los cohetes que se soltaron de diez a once, y milagro parece que con ser tantos y tan fuertes los que a la vez cruzaban la plaza, no hayamos tenido que lamentar desgrcia alguna en los aficionados a tal diversión; y es que sin duda, teniendo erigido un altar en su corazón cada uno de los hijos de esta villa a su amantísima Virgen del Patrocinio, ésta no les retira nunca su protección.
A las once nos retiramos a descansar en espera del día de mañana que con seguridad se deslizará como el de hoy, ya que los festejos están en un todo conformes.