Aurora de Penàguila

diumenge, d’octubre 30, 2011

Novena de la Virgen del Patrocinio III


SEGUNDO DÍA



            Piadosísima Virgen María, milagro de la divina omnipotencia, refugio seguro de todos los pecadores, consuelo universal de los afligidos, y oficina prodigiosa de las maravillas de nuestro Dios, que mirando por tus hijos, los amparas, los socorres y defiendes de toda adversidad, apareciendo como Ciprés en el monte Sión, a cuya visita, olor y suavidad, se ahuyentan las serpientes más venenosas, manifestando a todos que se remonta más a los cielos cuando se mira sobre las cumbres más solitario: separad mi alma, amantísima Madre mía de los riesgos y peligros, de las vanidades y soberbias del mundo, y dadme alas de paloma para volar y descansar en la soledad, donde el Señor le habla sin impedimento alguno al corazón, para que retirado de los tratos y comercios de las criaturas, solo trate y comunique con Dios, y empleada mi voluntad en la observancia de su santa ley, la medite de día y de noche sin cesar, y me dedique a imitar tus acciones, para asegurar tu celestial favor, y el verme libre de todos los asaltos de lucifer, y caminando de virtud en virtud, consiga la dicha de ver al Dios de los Dioses en la celestial Sión, por todos los siglos de los siglos de la eternidad. Amén.

Trasllat de la Verge del Patrocini a l'Altar Major.