Aurora de Penàguila

diumenge, de novembre 13, 2011

Novena de la Virgen del Patrocinio V


CUARTO DÍA



            Serenísima Virgen María, paraíso florido de los deleites de nuestro Dios, huerto cerrado por el mismo Criador, y fuente cristalina de aguas vivas, sellada con el sello real de la Santísima Trinidad, te doy infinitas gracias, Reina y Señora nuestra, por aquel amor invencible y caridad imponderable que ejercitas con los mortales, declarándote Patrona, Madre, Protectora y Abogada de todos ellos, que verdaderamente te descubren como Rosa de Jericó, alegrando los corazones con tu vista, confortando las almas, desterrando los males, causando bienes y ofreciendo la reconciliación con Dios: por estas mismas virtudes y excelencias tuyas y por aquella piedad que practicas con nosotros, como lo acreditan tus mismas obras, y los prodigios que has operado a favor de todos tus hijos, te suplico, clementísima Reina, hija del príncipe de los siglos, vida, dulzura y esperanza nuestra, que miras al pecador por miserable que sea, con ternura y clemencia de Madre, lo acaricias y no lo abandonas hasta verlo reconciliado con el divino Juez, me socorras, me ampares, me favorezcas, me defiendas y reconcilies con el Señor, y consiga su apreciable amistad y gracia, celebre con tu favor y soberano auxilio las grandezas de mi Dios en la gloria. Amén.